Mi Puta Metamorfosis

Me quite las alas, las arranqué como pude, me ha dolido un poco pero ha sido necesario para mi puta metamorfosis...

Eran tiempos en los que se avecinaba una gran sequía en mis tierras, por tal motivo decidí emigrar a las antiguas ciudades del mundo, tenía mucha curiosidad de conocer aquel lugar donde supuestamente se encontraba la morada de muchos Dioses, así que aliste mis alas y emprendí el vuelo, estaba ilusionada con lo que pronto vería, cruzando el océano iba pensando e imaginando en lo maravillosa que sería mi vida, me habían contado que era similar al paraíso, estaba casi segura que allí encontraría al amor.

Al pisar el suelo vi un hermoso ángel algo herido, o al menos eso parecía, muy distinto a la belleza que había visto. Estaba encantada de haberle conocido, me sentía afortunada de que aquel ángel me abriese las puertas de su castillo y embelesada empecé a recorrer junto con él algunos lugares que ni él conocía. 

Parecía todo hermoso, pero un día mientras me abrazaba detrás de él había un espejo en el cuál pude ver que yo estaba abrazando al mismísimo Hades, el Dios de la maldades, manipulación y otras crueldades... había sido engañada. Cuando se enteró de que yo ya sabía la verdad, me llevo maniatada al inframundo, estaba siendo infiel a su esposa Perséfone conmigo, aveces me llamaba "esclava del sexo", allí mi alma recibió un par de latigazos y muchos rasguños en el corazón. Se había reído de mí, era un placer que él disfrutaba y yo me acababa de enterar. Yo había estado regalando placer a cambio de algo de migajas de falso amor.

Empecé a odiar a la maldita afrodita, se había olvidado de mí. De niña me habían criado pensando que ese era el objetivo de mi existencia, conocerla a ella.

Allí en el inframundo empecé a llorar a tal punto que el río Aqueronte se convirtió en un mar de lágrimas del cual estuve a punto de morir ahogada, de pronto, recordé que podía nadar, me tranquilice un poco y empece a sumergirme en sus profundidades en los que pude ver monstruos de distintas formas. Aparecieron un grupo de delfines que me acercaron hacía la orilla de mi propio mar de lágrimas, a lo lejos podía ver a Caronte. Sentada sobre la arena algo cansada, estuve observando hacia el horizonte y contemplando como se alejaban mis delfines, se me acercaron varios perros con cara de dragones que parecían diabólicos, sentí mucho miedo y desconfianza, me quede sorprendida cuando vi que empezaron a lamer mis heridas y por arte de magia empezaron a sanar y casi totalmente desaparecer, aún puedo notar algunas leves cicatrices.

Desde entonces ya han pasado dos años de aquel macabro suceso que me ha marcado, y que, por supuesto me ha hecho mas fuerte, poderosa y sobre todo libre. He absorbido de Hades parte de sus poderes.

Me quite las alas, las arranqué como pude, me ha dolido un poco pero ha sido necesario para mi puta metamorfosis, me han brotado cuernos, una cola y poseo un tridente que he fabricado con mis heridas y un trozo de metal robado de la espada de Hades. Siento placer cada vez que utilizo mi tridente. Veo que mi corazón es de acero y mi alma de color negro, he descubierto un nuevo tipo de amor, amo mis cuernos, mi tridente y sobre todo mi nuevo corazón.

Posdata: Gracias a mis delfines por salvarme de morir ahogada y a mis perros por lamer mis heridas, os quiero.