El abrazo de Denis

11.01.2020

Él no lo sabe pero yo lo agradecí en silencio y mucho...

Nos conocimos a través de una red social, él me abordo con un par de preguntas que me parecían típicas de el prototipo de persona que a mi parecer debo bloquear inmediatamente y así lo hice, lo bloquee.

Al par de días en un momento de aburrimiento y de revisar mi lista de bloqueados observe aquella fotografía del perfil de hombre que me parecía atractivo y decidí desbloquearlo aunque tenia claro que ya la conversación no llegaría a nada.

-Hola, me gustan los juegos de rol y tú eres un sumiso?

- sí, tú eres ama?

- Estoy en Madrid y regreso pronto a Barcelona, haremos un par de fotos y tú estas incluido. Te apuntas?

- Me apunto.

Denis y yo ya habíamos entablado algunas conversaciones sin conocernos hasta que llego el día en que sí. Realizamos la sesión fotográfica por cierto muy profesional y a partir de ese momento jamás hemos perdido contacto.

Denis quiso darme algunas clases de cómo ser ama las cuales acepte pero jamás llegamos a realizar. Lo real es que descubrí a una persona maravillosa en mi vida, una estrella fugaz que va y viene cuando quiere o cuando puede, hemos dormido juntos y jamás hemos intimidado sexualmente.

En una de nuestras citas, luego de dormir juntos fuimos a tomar el desayuno y a conversar un poco, alguna conversación que no recuerdo que era y estoy segura que ni el recuerda el tema de conversación, el hecho es que cuando estábamos por la calzada de la calle marina ya para despedirnos, Denis me dio un abrazo inolvidable, un abrazo de esos que duran pocos segundos y que parecen una eternidad y deseas que jamás termine, un abrazo lleno de ternura. En ese momento me di cuenta que en los cuatro años que llevaba viviendo en Barcelona nadie me había dado un abrazo tan poderosamente lleno de emociones positivas como el de Denis.

Ese abrazo no me di cuenta que lo necesitaba hasta que me sentí arropada en los brazos de Denis. Un abrazo tierno, dulce, cálido, sin deseo sexual, sin erecciones, una abrazo amigo, un abrazo lleno de ternura y de complicidad así fue el inolvidable abrazo de Denis. Él no lo sabe pero yo lo agradecí en silencio y mucho.

Estos abrazos hoy en día en mi vida son inexistentes, yo diría que imposibles, casi no existen y yo he tenido la prioridad de sentirlo. su abrazo cambio mi mundo y mi modo de sentir. Él no lo sabe, no sabe que yo le quiero de una manera cariñosa, que le recuerdo cuando me contaba historias llorando por su exnovia, yo le estimo, le admiro, es un ser frágil, un hombre que vale oro.

Denis y yo tenemos un problema en común que aún no hemos solucionado, ese problema nos aleja y nos ha alejado de seres que nos amaron alguna vez. Sin embargo siempre hablamos de solucionar muestra adicción sin solución. Cada vez que nos juntamos nos mentimos diciendo que mañana será la última vez, el último día, pero él y yo sabemos que no. Seguiremos así hasta el fin de nuestros días.