Travesuras en el Cine

Despertó mi clítoris y mis labios se abrieron como una mariposa.

Batman me recuerda a un orgasmo; No vayan a creer que Batman me ponga tanto así.

Sucedió en el cine, junto a un compañero de aventuras que tuve meses atrás.

George Clooney estaba pensativo en sus rollos del pasado y mientras miraba la pantalla, de pronto sentí cómo la mano de mi amigo se deslizaba con suavidad por debajo de mi falda y de mi braguita.

Abrí la boca con un mudo "oh!" de sorpresa y le miré en la penumbra de la sala.

Mi amigo estaba como si la cosa no fuese con él.

Volteé al otro lado y nos separaban unas cuatro butacas de otra parejita que no perdía atención de la pantalla.

Sus dedos se manejaron con destreza y discreción felina, considerando además la situación incómoda.

Despertó mi clítoris y mis labios se abrieron como una mariposa.

Lento y constante, sin brusquedades.

Batman estaba ocupado detrás de los malhechores y mi vagina se encontraba totalmente húmeda.

Batman casi la palma por salvar a Ciudad Gótica y mi amigo la tenía empalmadísima.

(Mi mano palpó su entrepierna por encima, pero claro, no me atreví a bajarle su bragueta).

Cuando Batman triunfaba sobre el mal, yo iba por mi segundo orgasmo húmedo, discreto y con mi braguita empapada.

Maravillosa y excitante experiencia... digna de ser repetida.